“LAS CONFESIONES DE UN SEDUCTOR”
Novela
OPINIÓN PERSONAL
Por;Domingo de Guzmán Huamán Sánchez
El libro: “LAS CONFESIONES DE UN
SEDUCTOR” de Mariano
Guzmán Flores Guerrero, está enmarcado dentro de la literatura erótica que es un género en el cual los textos se relacionan,
directa o indirectamente, con el sexo,
sin llegar a descripciones sexuales indecentes. Esta es una
novela escrita, tomando como temas los sucesos amorosos de Mario, durante la
segunda década del siglo XX, en los escenarios de las Vertientes del Pacífico;
Callejón de Huaylas, la Ciudad de Lima,
la ciudad imperial del Cuzco; Valla Sagrado y otros lugares hospitalarios del
país y el extranjero.
El vigoroso Mario, educa, convence a primera vista y
complace a niñas de 13 años hasta mujeres setentonas, solteras, casadas o
viudas, sin transgredir las normas del buen comportamiento sexual permitido,
porque desde el inicio, establecen entre ellos estímulos que obedecen a un
instintivo ritual de entrega y sumisión mutua, exenta de dominación y
humillación. A medida que avanza la comunión angelical o satánica, la pareja
emprende juegos cada vez más elaborados y sofisticados que, al cabo de la sesión, conducen al descanso y alucinación insondable que al despertar
algunos van para la segunda etapa y otras solicitan un próximo encuentro.
El
libro: “Las Confesiones de un Seductor” está
dividido en once capítulos fascinantes, cuya síntesis es la siguiente:
I.- Se abre el telón del gran teatro
romántico: El argumento de la obra empieza encandilarse,
cuando Mario inicia un coloquio amical con su amigo Lucho, a quien le narra
todas sus vivencias románticas en los escenarios de la ciudad de Huaraz; las
Vertientes del Pacífico, Callejón de Huaylas, zona de los Conchucos y otros, bajo
la promesa firme de no revelar la autenticidad de los personajes.
2.- La vida colegial de Mario: Mario
llega a Huaraz, procedente de las Vertientes del Pacífico, en “carnaval”, a la
edad de 7 años, en 1948. A los 12 años ingresa al Colegio de La Libertad de
Huaraz de donde egresa en 1959. Prosigue sus estudios superiores en la
Pontificia Universidad Católica del Perú.
3.- Mis amores primaverales
Huaraz,
antes del sismo 70, era una ciudad acogedora, ubicada entre los ríos Santa y
Quilcay; rodeada de bosques de
eucaliptos y campiñas, calles angostas y
empedradas con residencias señoriales, encajonada entre las cordilleras Negra Y
Blanca, bajo un cielo azul eternamente transparente y limpia
Mario
en la Ciudad del Lucero, en 1954, conoce a July, estudiante de 16 años y
programa citas con cartas. Una tarde lluviosa, en Quenash, quiso seducirla y su
amor platónico terminó sin conquista que celebrar.
Ellen
de 15 años fue su segunda enamorada que
con las niñas Dely, Amparo y Nelly compartieron del brindis pasional.
En
1960, estudiante de Agronomía, a sus 19 años,
empezó a cosechar amantes, empezando por Vio, adolescente de San Isidro
de Lima, que salía por la puerta falsa de su domicilio para entregarse
a una fogosa relación amorosa sin embarazo.
El conquistador de los años 1960 a 1967; sedujo
a Juany, Isabel, Dary, Blanca, María,
Flor, Raquel, Elcira y muchas más. Juany, de 25 años, fue la amante que los sábados de cada semana le
hacía beber el agua tibia de su ardiente pozo.
Blanca,
de 14 años, de Pueblo Libre, sedujo con su inocencia caligrafiada. El invierno del
!Adiós! congeló sus ansias.
Dary,
de 20 años, cuando realizaba sus tareas universitarias Mario, muy sigilosamente, se le acercó y le estampó
un beso en el cuello, turbándola; nuevamente la besó en el mismo lugar y la
joven reaccionó con abrazos, besos y cesión.
4.- EL AMOR DE LEONOR
Entre los años 1965 y 1969, Mario, semana tras
semana, enviaba a Leonor, misivas cargadas de frenesí y búsqueda de alcoba para
aplacar torbellinos de pasión. Su amada, desde Huaraz, le enviaba encomiendas de
jamones y cuayes de Roberto y dinero. En
la Primavera del reencuentro, se amaron con locura en las calles huaracinas.
5.- MIS CARTAS: La
intensidad de los temblores del romance de Mario trepidó durante seis años. Las
ondas se aquietaron el día que contrajo matrimonio civil y religioso. Llegado
el segundo milenio de nuestra era cristiana Leonor voló hacia las estrellas.
En
Enero de 1965 conoció a Rochi, jovencita
inocente que a sabiendas de la relación de él con Leonor, a primera vista, se
convirtió en su entretenimiento y guiada por su fogosidad se entregaba sobre
las piedras areniscas de “Aluvión” de Huaraz. Ahora, es abuela cariñosa y no tiene rencor al viudo.
La
inquieta Fina, de 19 años, le brindo copas de
amor sin veneno, cada fin de semana, en San Isidro de Lima.
El Ingeniero Mario, en Cusco, conoció a Gaby, jovencita
de Paruro, Tihuicte, que a sus 22 años se introdujo en su mundo y recorrieron
el Valle Sagrado de los incas (Taray, Pisac, Urubamba) hasta diciembre que se
produjo la separación sin adioses. Juany,
Elba, Dary y Tiname le esperaban en Lima y Leonor se quedó saboreanhdo el dulce almíbar del
recuerdo.
Mario
tenía actividades planificadas cronometradas y jamás descuidó sus obligaciones
laborales. Al concluir cada sesión erótica, con
las hermanas Shena y Lucy, Yola, Chymi, Blanqui, Camu, Lucy II y Juany
II y otras, residentes en Huaraz (1970 -1975),
se sentía fresco como si hubiera abandonado la ducha de agua helada; al poco
rato con energías recuperadas seguía el ritmo
habitual. Los lances con sus amantes eran fugaces y sin límites; mientras el
amor de su amada esposa no tenía horizontes en el tiempo ni espacio.
Mario
conoció a Camu, de 14 años de edad, en la tarde taurina de la fiesta patronal de
Taricá, Octubre de 1973. Con ella se
complació en las cuevas y pozas de Chancos y Monterrey. Ahora, sólo llamadas
telefónicas de saludo.
Yola,
el 13 de Mayo de 1972, en Yungar
con su venusiana figura flechó a Mario. Hace
dos años que partió al más allá.
En
la mente de Mario está presente, a cada instante, el fundo de Paltay con el
desfile de sus personajes como Don Toribio Checa Seminario, casado con la
matrona Zoila Godenzi.
Incluyendo
a Yola, Tere, Euge, Syce, Chymi, Nelly y muchas otras, en la década del 2000, sus
conquistas sobrepasaron de cien; y en los últimos cinco años, siete de sus
ninfas han dejado de existir.
6.- ALGUNOS CONCEPTOS SEXOLÓGICOS
El
autor, de la presente obra, añade en
esta narración, términos sexuales utilizados en la presente obra, tales
como: erotismo, onanismo, poses del coito, tamaño y grosor del pene
7.-
MI ROMANCE CON CHYMI
El
17 de Octubre de 1973, Mario conoció a Chymi en el Club Huaraz; ese día cumplía
sus 18 años de edad. Este fortuito encuentro fue el inicio de una relación
amorosa que duró más de una década,
hasta su viaje hacia las estrellas. Fue una amante joven y fiel que conoció. En
una de tantas salidas, llegaron a Caraz y
se hospedaron en el hotel “Suiza Peruana”; allí, Chymi aprendió el arte de amar
y se convirtió en una chiquilla experta. Después de cada entrega quedaba
exánime por varios minutos y su despertar
era el principio de otra tempestad arrolladora.
Mario
a sus 40 años direccionó sus actividades y fue consiguiendo damas de similar
encanto que las anteriores como la gringa jaranera; Carmelita, abogada; Anita y Goyita profesoras que la
acompañó hasta cuando se casó.
En
vísperas del año nuevo de 1980, conoció
a la economista Edy, de 22 años, con
quien amaneció en el Hotel Raimondi; y su romance se prolongó hasta el año 2000,
suficiente para madurar el barro del erotismo.
Una
tarde lluviosa de Setiembre de 1978 se
encontró con Klary y visitaron las piscinas de Monterrey y a horas 10 de
la noche, se dirigieron hacia Los Pinos y arrullado por los murmullos del río Quillcay, sobre los
asientos del automóvil, destejieron danzas árabes al ritmo de ardientes
tambores del sexo. Concluida la faena infernal, cada cual voló con alas del
adiós.
En Caraz, en Mayo de 1983, la romántica joven
huaracina Tere, de 27 años, después de
unos tragos enervantes, pidió a Mario que le condujera al jardín escondido,
allá, entre rosales exuberantes se arrodilló en las aras del deseo,
ofertando su escultural cuerpo semidesnudo.
La cuenta ligera del rosario sexual de
labios y manos les abrió el ovíparo
reencuentro.
Durante
cuarenta años, dice Mario, su esposa fue el sublime amor de su vida que la
respetó siempre; Sus cualidades y virtudes eran insuperables. Ella le dijo: “Tú
fuiste el primero en todo para mí; fuiste mi enamorado, novio, esposo y amante;
no te he engañado ni siquiera con mis pensamientos”.
En
la antigüedad los judíos tenían muchas esposas, Salomón tuvo alrededor de 700
mujeres y su padre David el doble. En conclusión; su esposa fue la reina, sus
hijos príncipes y princesas y sus amantes damas de honor.
El
año 1985, cifraba los 45 años de edad, de los cuales 32 fueron de aventuras
amorosas por su capacidad de atraer mujeres de edades y clases sociales diferentes.
Una
maña de Mayo de 1985, Mario invitó a la profesora Syce a un paseo y en Paltay plasmaron una relación y su amor fue creciendo como “la sombra cuando el
sol declina”.
En el campo
laboral, había logrado grandes éxitos como funcionario público. En las 165
veces que hizo el amor con Chymi, ella se embarazó y resolvió el problema sin apelar al aborto, igual que otras.
8.- CAPACIDAD DE ATRAER MUJERES
HERMOSAS
Mario, hace referencia de personajes como
Lord Byron, Rudy Valentino y Saint Germain; hombres que por sus elevadas
cualidades fueron atraídas por las damas de sus tiempos, muchas se entregaban
sin condición alguna, ni medir consecuencias personales y sociales posteriores.
Al igual que ellos, el tenía una atracción especial, para las mujeres.
9.- LA GRAN DIFERENCIA
Mario
nos dice que algunas veces llegó a siete eyaculaciones seguidas en encuentros
de juegos amorosos, ganando simpatía y aprecio por su modo de ser. Muchas de
ellas le amaron con locura. Con ninguna
hizo pública su relación.
En
1989 al cumplir 58 años de edad seguía cosechando amantes en sus andanzas y no
sentía agotamiento alguno de sus facultades físicas; en este estado pensó seriamente
sobre su caso y decidió acudir a un
galeno-psicólogo quien le dijo: “Mi querido Mario eres un hombre multimillonario, muy rico
en líbido, superior a un hombre normal; tu caso es congénito y sucede de uno a
diez mil, no debes preocuparte, seguirás igual hasta tu ancianidad, con ligero
decremento al final de tu vida”.
Mario,
en la presente obra literaria no incluye a la mayoría de sus amantes por haber tenido relaciones breves.
De cada sesión sexual todas salían satisfechas y algunas exánimes. Las
excepcionales: Chymi, Camu, Juany y Dary quedaban contentas sólo cuando
cumplían con seis orgasmos y preguntadas que si estaban satisfechas, contestaban
que sí; y a la pregunta: ¿Para cuantos días están satisfechas?, Chymi le decía;
para un mes, sin embargo, sus citas eran semanales.
10.- LA BELLEZA Y LA INTELIGENCIA
Mario
afirma sin ser psicólogo ni psiquiatra, que las mujeres hermosas, pocas veces
descuellan como las inteligentes, salvo Mata Hari, tampoco ocuparon cargo público,
como Gladys Zender Urbina que fue Miss Universo en 1964.
11.- ALGUNOS
AMIGOS DE GRAN VIRILIDAD
En
el curso de su vida, Mario tuvo
oportunidades de encontrar amigos de igual o superior contextura viril que él;
algunos moderados y otros llenos de fantasías, que les hacían sentir héroes en el
arte de fornicar excepcionalmente. Entre ellos: Juanito F., ex hacendado
chiquiano; Juan Ríos Barrera, Juan
Mantilla y Juan Castillo, que vivieron en Paltay; mujeriegos desde adolescentes
hasta su senectud.
Después de la lectura de “Confesiones de un Seductor” nos
damos cuente que hemos incursionado en el
misterioso territorio del erotismo, hasta ahora un ámbito reservado al
psicoanálisis y la sexología, y descubrimos que, ha sido un terreno explorado
por los más grandes escritores y filósofos, en el que encontraron una gran
variedad de experiencias: la seducción y el sueño, la conquista y el abandono.
Mariano Guzmán Flores
Guerrero avanza seguro en este laberinto de lo erótico. Nos hace reconocer
aquello que suponíamos inconfesable; permite comprendernos y comprender a los
demás; nos proporciona un nuevo lenguaje para un aspecto esencial de nuestra
vida.
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